Mushuk Nina, Audiovisuales con Tecnología Milenaria Ecuatoriana.

Domingo, Marzo 19, 2017, 3:00pm - Martes, Marzo 21, 2017, 5:00pm

Casa de la Cultura Ecuatoriana

Av. 6 de Diciembre N16-224 y Av. Patria, Quito

En los inicios de este tercer milenio, la humanidad más que nunca necesita recordar y comprender su pasado, enorgullecerse de sus raíces, armarse de conocimientos y tecnologías ancestrales; solo entonces podrá entender y enfrentar el futuro que se nos avecina.

Deberemos partir desde la visión de que los seres humanos tratamos de entender nuestro entorno; que desarrollamos la religión, música, el diseño, la literatura, la poesía, las matemáticas, la astronomía y demás, como formas de traducir el universo que nos rodea. Un lenguaje conformado por elementos icónicos de determinado sitio, de determinado pueblo, de determinado tiempo.

En los territorios de la región ecuatorial, por su posición geográfica es posible apreciar fenómenos cósmicos únicos en el planeta; desde una muy particular visión de los ciclos solares y lunares, hasta una dinámica muy específica del cosmos, todo esto con su influencia en la tierra y los seres que la habitamos.

Desde los centros ceremoniales en la Isla de la Tolita, hasta el Cayambe, los seres humanos han determinado la importancia de vivir en la mitad del planeta desde hace milenios; dejándonos una gran cantidad de testimonios de sus estudios y tecnologías en las diversas piezas que ahora conforman nuestro patrimonio precolombino.

Quienes habitamos en la mitad del mundo, tenemos acceso a uno de los laboratorios más grandes y completos del planeta. Con una gran cantidad de pisos altitudinales que van desde el Océano Pacífico hasta las nieves en los Andes. Todo ello, con una increíble cercanía y variedad de microclimas en constante interrelación; estos elementos decantaron en que en los territorios del Ecuador y Colombia exista una explosión gigantesca de fauna y flora, un verdadero paraíso para asentarse y crecer.

Entonces los seres humanos intentando perder el miedo a lo que nos rodea, mediante el entendimiento de lo que sucede, comenzamos a analizar los distintos fenómenos que ocurren a nuestro alrededor. Le dimos personalidades al Sol, a la Luna, a las estrellas, al rayo, la tierra, el agua y demás. Les otorgamos nombres, atribuyéndoles cualidades supernaturales, estudiándoles en nuestro intento de poder usar sus poderes para nosotros.

Al igual que en nuestra era, cada grupo humano disfruto de miembros geniales; seres capaces de cambiar su entorno y el pensamiento de su gente. Desde hace milenios las y los “científicos” han estudiado entre otras materias el cosmos determinando sus movimientos, aprendiendo de matemáticas y proporciones; generando “piezas - documentos”, prueba de sus investigaciones y avanzados conocimientos.

Este cuerpo de especialistas únicamente pudieron provenir de una organización educativa – social muy bien estructurada; que tuviera la capacidad de generar investigadores, sacerdotes, orfebres, músicos y otros, con el fin de poder enfrentar esta necesidad de descubrir, compartir, experimentar e inmortalizar el conocimiento de lo que nosotros en los inicios del siglo XXI conocemos como una sociedad.

Los pobladores de los Andes Septentrionales, una vez que descubrieron la agricultura y pesca las utilizaron como base de su economía y fortaleza, las asumieron como pináculo evolutivo social. Entonces tuvieron que aprender a leer las señales en los cielos, el océano y la tierra. Señales que permitan alimentar a sus habitantes, mantenerlos sanos y bien nutridos, dotarles de mejores herramientas en la lucha por la supervivencia, conquistando entonces desde el océano hasta los Andes.

Objetivo Principal.
Dotar a la comunidad de símbolos y elementos que fortalezcan el orgullo de los herederos directos de las sociedades milenarias, la comunidad en general y en especial a las nuevas generaciones. Mostrando y demostrando el arte, la creatividad, genialidad e ingeniería prehispánica en los territorios del actual Ecuador.
Entrada gratis



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